¿Cómo un informático llega a implicarse en temas sociales, como puede ser trabajar con el colectivo de salud mental?

Mi actividad investigadora en la universidad comenzó con el estudio de la visión artificial, análisis de imágenes y todo lo que tuviera que ver con la inteligencia artificial y en el desarrollo de dispositivos de interacción natural. En este contexto, es donde surgió la oportunidad de trabajar en el centro de Princesa Sofía, un centro con niños/as con necesidades especiales, donde comenzó una primera toma de contacto con la discapacidad. Lo que hacíamos principalmente era desarrollo de juegos interactivos para el aprendizaje cognitivo a diferentes niveles, donde los menores podían interactuar de la forma más real posible con la máquina. Se hacía los viernes, y para mí, después del trabajo de la universidad con clases, reuniones, etc. ver la forma en la que te estaban esperando, con una cara de felicidad y de ilusión, con recibimientos entre abrazos y besos, era una sensación que fue un antes y un después…

Para mí los viernes era como una “terapia”. Los problemas que tuviera desaparecían de un plumazo. Esa sensación fue muy buena. Ahí fue el comienzo y cada vez empecé a hacer más colaboraciones sociales y fue donde surgió la oportunidad de trabajar en temas de salud mental.

¿Qué es lo que más te llamó la atención de trabajar con personas de salud mental en el curso de Desarrollador Web en Salud Mental que ha impartido dentro del programa “Inclúyete”?

El curso fue muy gratificante. Los alumnos tenían una motivación muy alta, te preguntaban mucho, de hecho, me siguen llegando correos…, ves cómo se sienten realizados. Tenía un poco la sensación de volver al colegio por la ilusión que ellos tenían. Algo que había perdido un poco en las clases de la universidad… El respeto que tienen, la educación, cómo están pendientes de las explicaciones… fue una experiencia especial.

Y también ver cómo al final ellos consiguen desarrollar diferentes páginas web, presentarla ellos en clase… estaba super contento. Como docente necesitas tener alumnos motivados y ellos lo estaban, además conseguimos los objetivos.

Los usuarios o los responsables de salud mental que nos estén leyendo y que quieran encontrar trabajo relacionado con la informática, ¿qué les aconsejarías que estudiasen o que se preparasen?

 Obviamente como profesor de la universidad les recomendaría que se inscribieran en el Grado de informática. También hay muchos grados formativos de la propia universidad o de otras empresas. Ahora mismo si no estás en las redes sociales no eres nadie. Con lo cual un curso relacionado con Comunnity Manager o todo lo que tiene que ver con gestión de redes sociales para mí es vital para cualquier empresa.

También el desarrollo web y las aplicaciones para dispositivos móviles. Todo lo que tiene que ver con el Big data, con el procesamiento de la información en las redes sociales puede ser otra de las líneas, aunque ésta es algo más compleja y extensa a la hora de profundizar en ella.

Por otro lado, aquí en España somos grandes consumidores de videojuegos, por lo que se pueden trabajar desde el diseño gráfico, la composición de música, hasta la programación en sí de los videojuegos.

Para un chico o chica que le guste la informática, con un año de formación podría ponerse a trabajar en ello sin problema. Lo bueno de la informática es que es muy práctico. Aprendes a comunicarte con el ordenador para expresar ciertas cosas. Alguien joven, no tendría ningún problema. Incluso hay muchos cursos gratuitos por internet, que en tres meses te forman para desarrollar de forma básica en desarrollo web.

Cada vez hay más estudios que señalan la importancia de incorporar la informática de un modo transversal en todos los ciclos de la enseñanza ¿Qué aporta en general la programación informática al proceso educativo?

La programación de videojuegos es como un arte. Para mí, es una forma diferente de enfrentarse a la vida. La programación permite exponer una idea, desarrollarla y plasmarla. Es una manera de aprender resolución de problemas y a nivel práctico, de funcionalidad.  En la programación tienes un objetivo, pero después tienes que aprender cómo resolverlo. En este sentido te ayuda a ser flexible y autónomo. Es trabajar de forma práctica y además en equipo. Al final contribuye a adquirir independencia y autonomía.

El tiempo libre que le deja la informática y la familia, lo dedica al adiestramiento canino, por aquí también cree que hay un nicho de empleo. ¿Nos lo podría comentar?

Si nos ponemos a analizar el censo de perros que hay en Andalucía, prácticamente en todas las familias hay perros, cada vez el volumen es mayor. A su vez, cada vez está más integrado como un miembro de la familia, por lo que todos los cuidados que se le puedan dar se le dan. Por lo tanto, la interacción con los perros y cómo convivir con la mascota, cómo comunicarse con ella (ya que en ocasiones esto puede convertirse en un problema) puede convertirse en un nicho importante de trabajo. Generar profesionales que permitan solventar las dificultades que surgen diariamente con las mascotas y su cuidado puede ser un una fuente muy buena de trabajo y muy gratificante también.